Resulta sorprendente que desde la oposición, con presencia en todos los plenos y acceso directo a la información municipal, se traslade a la ciudadanía una imagen que no se corresponde con la realidad de Santa Úrsula.
La gestión municipal no se mide por vídeos ni por mensajes simplificados, sino por la capacidad de desbloquear proyectos, afrontar dificultades y sacar adelante actuaciones complejas que llevaban años pendientes.
Ahí están los hechos.
En el caso del Pabellón de El Calvario, fueron necesarios cerca de dos años para alcanzar un acuerdo entre el Cabildo y la empresa adjudicataria, tiempo durante el cual se redactó un nuevo proyecto siguiendo las directrices de la ciudadanía. Posteriormente se sacó una nueva licitación, se adjudicó la obra con un presupuesto muy superior —que obligó a buscar nueva financiación— y hoy el proyecto avanza a buen ritmo, incorporando no solo instalaciones deportivas, sino también espacios de ocio y tiempo libre para todas las edades.
A este impulso se suman obras ya en marcha, como el pabellón del IES, una infraestructura que llevaba paralizada desde 2007 y que por fin se está ejecutando para dar respuesta a una demanda histórica del alumnado y el profesorado, permitiendo además su uso deportivo en horario de tarde para toda la población.
También avanza el Parque Mencey Bencomo, que necesitó la redacción de un nuevo proyecto técnico, impulsado con el asesoramiento de los servicios de Deportes del Cabildo y de Simpromi, para convertirlo en un gran espacio verde, accesible y preparado para el deporte al aire libre de todas las edades. Un parque con zonas de sombra, área de skate, espacios de descanso saludables y zonas para actividades lúdicas y culturales.
En el caso del cine–teatro municipal, tras la renuncia de la empresa adjudicataria por causas ajenas al Ayuntamiento, se volvió a licitar, se actualizó el proyecto y se mejoró con la adquisición de locales colindantes. A día de hoy, la obra está adjudicada y ya se están realizando trabajos previos a la demolición, que comenzará en breve.
En materia de vivienda, se ha recuperado una obra que quedó paralizada en su momento, se redactó un nuevo proyecto, se buscó financiación y hoy vuelve a ser una realidad en marcha. Además, avanzan las viviendas sociales de La Tosca de Ana María, actualmente en proceso de rehabilitación para poder ponerse a disposición de las familias.
A todo ello se suma que el Ayuntamiento ha licitado recientemente la compra de terrenos para nuevos aparcamientos y para futuras viviendas en régimen de alquiler social, ampliando soluciones reales para el presente y el futuro del municipio.
Santa Úrsula vive hoy una transformación real, con obras en marcha, proyectos desbloqueados y planificación seria.
La crítica es legítima, pero debe basarse en el rigor y en la realidad.
Seguiremos trabajando con seriedad, responsabilidad y visión de futuro, porque los avances no se anuncian: se construyen.